En 2003 se registraron en Japón 34.500 suicidios.
En 2013, se publicó un artículo científico que se convertiría en el germen de miles de noticias virales y publicaciones en redes sociales.
Lo que sugería era sorprendente: colocar lámparas azules en las estaciones de trenes frenaba los suicidios en esos lugares.
Los científicos pudieron incluso demostrar que la tasa de suicidios cayó hasta un 84%.
Desde entonces, la idea se ha popularizado e inspirando proyectos similares en muchos otros países.
Pero...
Pero al igual que con muchas otras historias científicas que despiertan interés general pero son complejas, algunos de los detalles se distorsionaron ligeramente en el proceso.
Todo comenzó a fines de la década del año 2000, cuando varias compañías ferroviarias japonesas comenzaron a instalar lámparas azules sobre las plataformas de las estaciones de tren.
Las lámparas de luz azul se colocan al principio del andén, como en la foto, donde suelen precipitarse quienes quieren quitarse la vida.
Era un intento de disuadir a las personas que querían suicidarse en lo que se conoce como la técnica del "empujón" (nudge).
Esta técnica implica formas de influir en el comportamiento que, aunque son aparentemente sutiles, pueden tener efectos sorprendentemente grandes.
En un estudio, las personas que habían experimentado estrés psicológico volvían más rápido a un estado de relajación cuando se encontraban en una habitación bañada en luz azul.
¿Relaja?
La idea inicial es que la luz azul puede tener un efecto en el estado mental de las personas.
Un estudio en 2017 respaldó esto demostrando que las personas que habían experimentado estrés psicológico volvieron más rápidamente a un estado de relajación cuando se encontraban en una habitación bañada en luz azul.
Japón se encuentra entre los 20 primeros países del mundo en términos de índice de suicidios.
Michiko Ueda, de la Universidad de Waseda, en Tokio, se enteró de los experimentos de las compañías ferroviarias en las plataformas de las estaciones de tren y le contaron que las lámparas habían sido un éxito.
Ueda ha estudiado una gran variedad de factores que pueden influir en la tasa de suicidios de Japón, desde los factores económicos hasta los desastres naturales e incluso los hilos de Twitter que hablan sobre los suicidios de celebridades.
Sin embargo, su primera reacción a las afirmaciones de las compañías ferroviarias fue el escepticismo.
"Pensé que era necesario hacer un seguimiento y decidí contactar a una de las compañía ferroviaria para preguntar si podían proporcionarme los datos", explica.
Después de analizar los 10 años de datos sobre suicidios en 71 estaciones de tren japonesas, Ueda y sus colegas descubrieron que había evidencias de un efecto en los pasajeros.
Las lámparas de luz azul tratan de influir sutilmente en el comportamiento, pero no están claros sus efectos.
Además, observaron una reducción del 84% en la tasa de suicidios, una cifra que se difundió rápidamente.
Desafortunadamente, esa no es la historia completa. Cuando se publicaron los hallazgos del equipo de Ueda, otro profesor, Masao Ichikawa, de la Universidad de Tsukuba, echó otro vistazo a los datos.
Señaló que era importante distinguir entre los datos recopilados durante el día y la noche en las estaciones de trenes al aire libre.
Durante el día, las luces pueden pasar desapercibidas fácilmente, o incluso se apagan.
Ichikawa también examinó una medida conocida como el "intervalo de confianza".
Datos inestables
Los análisis estadísticos siempre conllevan un grado de incertidumbre inherente en torno a un resultado particular, como la magnitud del efecto en los pasajeros. El intervalo de confianza expresa el posible rango de esos valores.
Ichikawa notó que el intervalo de confianza en el análisis de Ueda era extremadamente amplio: se situaba entre el 14% y el 97%.
"Estadísticamente, muy inestable", señaló.
Esto significa que el efecto real podría haber sido tan bajo como una reducción del 14% de la tasa de suicidios.
Y esta cifra, aunque es un cambio significativo, no es tan grande como sugirió la cobertura de los medios.



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